sábado, 11 de septiembre de 2010



Yo no quiero la Patria dividida
ni por siete cuchillos desangrada,
quiero la luz de Chile enarbolada
sobre la nueva casa construída.

Yo no quiero la Patria dividida
cabemos todos en la tierra mía
y que los que se creen prisioneros
se vayan lejos con su melodía.

Siempre los ricos fueron extranjeros
que se vayan a Miami con sus tías.
Yo no quiero la Patria dividida,
se vayan lejos con su melodía.

Yo no quiero la Patria dividida
cabemos todos en la tierra mía
yo me quedo a cantar con los obreros
en esta nueva historia y geografía.

Víctor Jara

sábado, 24 de julio de 2010


S O S V I EN T O DE MOLINO
surcando armonía
Hay tanta tristeza en el aire
tanta
que a veces hasta nos apropiamos de ella,
y no,
no es nuestra.
La tristeza es del mundo
porque el mundo sufre, y quiere llorar
(no puede)
todo ese llanto ahogado
se deposita en el aire
y genera tristeza
tristeza del mundo
tristeza del aire
que no nos pertenece

Llega un momento en la noche
en que cansada de la rutina de siempre
me doy cuenta todo el tiempo que gasté
pretendiendo hacer las cosas bien.
Te cansa, te tira, me gasta ser yo
cuando me doy cuenta que soy todo lo contrario
a lo que quiero ser,
a lo que pretendo de mi.
Viste que loco,
es una odisea enfrentar el espejo,
las noches de insomnio,
los días sin días
el no tener a quienes quiero a mi lado
o a mi costado, en donde sea
el crear una imágen en mi cabeza de mi
que no sé si está errada,
y quiero la verdad
aunque esté llorando
y quiero ver.
Algún día voy a hacer un librito con cosas que ni yo quiero decirme
algún día voy a saber cosas de mí que van a provocar mi odio
y al día siguiente, voy a quemar vivas a todas esas páginas
por que lo que más me da miedo es el reflejo que cree de mí
yo hice de mi todo lo que soy ahora
y la presunta creadora no puede romper esa imágen
se me bloquean los ojos
y se congelan los instantes en los que me equivoco
y es nada más que eso:
vivir mis errores una y otra vez;
dándome manija en esa parte de mi que predomina
que piensa realmente que valgo menos que nada
me gustaría poder pintarme en un cuadro,
tener la habilidad de volverme pura,
sin penas, ni dolores
ni problemas, ni odio
con luz, con vida
y con todo lo que quiero darme,
pero siempre que quiero empezar
me doy cuenta que es cara la tela,
que no consigo pintura
y que te tengo acá conmigo,
pero te tengo real:
con penas, dolores, problemas, odio
luz, vida y amor
y no alcanza.

(Nunca me alcanza)