
sábado, 24 de julio de 2010
Llega un momento en la noche
en que cansada de la rutina de siempre
me doy cuenta todo el tiempo que gasté
pretendiendo hacer las cosas bien.
Te cansa, te tira, me gasta ser yo
cuando me doy cuenta que soy todo lo contrario
a lo que quiero ser,
a lo que pretendo de mi.
Viste que loco,
es una odisea enfrentar el espejo,
las noches de insomnio,
los días sin días
el no tener a quienes quiero a mi lado
o a mi costado, en donde sea
el crear una imágen en mi cabeza de mi
que no sé si está errada,
y quiero la verdad
aunque esté llorando
y quiero ver.
Algún día voy a hacer un librito con cosas que ni yo quiero decirme
algún día voy a saber cosas de mí que van a provocar mi odio
y al día siguiente, voy a quemar vivas a todas esas páginas
por que lo que más me da miedo es el reflejo que cree de mí
yo hice de mi todo lo que soy ahora
y la presunta creadora no puede romper esa imágen
se me bloquean los ojos
y se congelan los instantes en los que me equivoco
y es nada más que eso:
vivir mis errores una y otra vez;
dándome manija en esa parte de mi que predomina
que piensa realmente que valgo menos que nada
me gustaría poder pintarme en un cuadro,
tener la habilidad de volverme pura,
sin penas, ni dolores
ni problemas, ni odio
con luz, con vida
y con todo lo que quiero darme,
pero siempre que quiero empezar
me doy cuenta que es cara la tela,
que no consigo pintura
y que te tengo acá conmigo,
pero te tengo real:
con penas, dolores, problemas, odio
luz, vida y amor
y no alcanza.
(Nunca me alcanza)
en que cansada de la rutina de siempre
me doy cuenta todo el tiempo que gasté
pretendiendo hacer las cosas bien.
Te cansa, te tira, me gasta ser yo
cuando me doy cuenta que soy todo lo contrario
a lo que quiero ser,
a lo que pretendo de mi.
Viste que loco,
es una odisea enfrentar el espejo,
las noches de insomnio,
los días sin días
el no tener a quienes quiero a mi lado
o a mi costado, en donde sea
el crear una imágen en mi cabeza de mi
que no sé si está errada,
y quiero la verdad
aunque esté llorando
y quiero ver.
Algún día voy a hacer un librito con cosas que ni yo quiero decirme
algún día voy a saber cosas de mí que van a provocar mi odio
y al día siguiente, voy a quemar vivas a todas esas páginas
por que lo que más me da miedo es el reflejo que cree de mí
yo hice de mi todo lo que soy ahora
y la presunta creadora no puede romper esa imágen
se me bloquean los ojos
y se congelan los instantes en los que me equivoco
y es nada más que eso:
vivir mis errores una y otra vez;
dándome manija en esa parte de mi que predomina
que piensa realmente que valgo menos que nada
me gustaría poder pintarme en un cuadro,
tener la habilidad de volverme pura,
sin penas, ni dolores
ni problemas, ni odio
con luz, con vida
y con todo lo que quiero darme,
pero siempre que quiero empezar
me doy cuenta que es cara la tela,
que no consigo pintura
y que te tengo acá conmigo,
pero te tengo real:
con penas, dolores, problemas, odio
luz, vida y amor
y no alcanza.
(Nunca me alcanza)
lunes, 19 de julio de 2010
pensá, ponete a pensar y fijate:
hace un año mirá lo que éramos!
hace un año existía el hombro y la esperanza
hace mil años existían hombres
hace dos mil existía el arte
¿hace cuánto existe el amor?
y, ¿por qué el psicoanálisis lo inventó Freud?
nací en 1805
¿no estoy apto para decir quién es quién?
eh?! eh!
hace un año mirá lo que éramos!
hace un año existía el hombro y la esperanza
hace mil años existían hombres
hace dos mil existía el arte
¿hace cuánto existe el amor?
y, ¿por qué el psicoanálisis lo inventó Freud?
nací en 1805
¿no estoy apto para decir quién es quién?
eh?! eh!
ESTÁ TODO DESPEJADO
ESTÁ CLARITO CLARITO EL CIELO
ESTAN LAS NUBES, OOOH, COMO LAS EXTRAÑABA
MIS QUERIDAS NUBES!
Y ESO QUE BRILLA A LO ALTO... EL SOL, SI, EL SOL!
COMO TE EXTRAÑABA SOLCITO MÍO!
COMO EXTRAÑABA QUE ME ACARICIES LA CARA A LA MAÑANA!
Y AHORA SE ESTÁ YENDO... NO PUEDE SER!
POR QUÉ TODO LO LINDO DURA TAN POCO?
SE ACERCA LA NOCHE, OTRA VEZ
Y SE VA, SE VA LEJOS EL SOL A DESCANSAR
VUELVE LA LUNA EN SU LUGAR
SE REPOSA LUMINOSA EN EL MISMO LUGAR QUE EL SOL
Y ESPERA
HASTA QUE VUELVA MI ESTRELLA PREFERIDA
PARA LUEGO HACER EL PROCESO TODO OTRA VEZ
Y SE FUSIONAN
ESTÁ CLARITO CLARITO EL CIELO
ESTAN LAS NUBES, OOOH, COMO LAS EXTRAÑABA
MIS QUERIDAS NUBES!
Y ESO QUE BRILLA A LO ALTO... EL SOL, SI, EL SOL!
COMO TE EXTRAÑABA SOLCITO MÍO!
COMO EXTRAÑABA QUE ME ACARICIES LA CARA A LA MAÑANA!
Y AHORA SE ESTÁ YENDO... NO PUEDE SER!
POR QUÉ TODO LO LINDO DURA TAN POCO?
SE ACERCA LA NOCHE, OTRA VEZ
Y SE VA, SE VA LEJOS EL SOL A DESCANSAR
VUELVE LA LUNA EN SU LUGAR
SE REPOSA LUMINOSA EN EL MISMO LUGAR QUE EL SOL
Y ESPERA
HASTA QUE VUELVA MI ESTRELLA PREFERIDA
PARA LUEGO HACER EL PROCESO TODO OTRA VEZ
Y SE FUSIONAN
LA GOTERA
Nadie la viò. Una pequeña gotera en el tunel de subte comenzò a escupir agua. Lenta y sigilosamente, litros y litros de agua comenzaron a dominar el subte, primero algun
pequeño charco, luego algunos metros, despues el tunel y por ultimo la estaciòn.
Ni los pasajeros ni los empleados de la empresa encargada del subte se dieron cuenta a tiempo de lo que estaba ocurriendo. Simplemente, cada vez que el subte llegaba a la
mojada estacion...algunos se ponian sus botas, otros sus paraguas y algunos sus impermeables.....Ya en las ultimas epocas, la gente vestia equipos snorkels muy caros lo que hacia que poca gente tuviera la gracia de poder transitar por la estaciòn. Pero no era
problema...algunos se bajan una estacion antes o una estaciòn despues....pero NUNCA se cerrò esta estaciòn...Al dia de hoy...miles y miles de usuarios pasan por ella...pero nadie se diò cuenta de esta pequeña inundaciòn.
Desde hace ya 20 años que esta estacion se encuentra bajo el agua y que nadie, absolutamente nadie...puede acceder a ella. Quizás Si alguien la hubiera visto a tiempo....podria haber evitado semejante catastrofe.
Pero obviamente, todos ellos se encontraban demasiado ocupados en sus agendas o en su cansancio para reparar en las pequeñas cosas.....que pueden llegar a distorcionar
completamente....cualquier pequeño evento tan..normal.
Aunque habían pasado varios años, el hombre no recordaba como era que había llegado allí. Continuaba firme en su espera en la estación cabecera del subterráneo de la ciudad. Su objetivo: hallar el amor, el verdadero en su vida.
Desde hacia mucho tiempo que no comía, no corría, no dormía, no reía, no lloraba, no escuchaba y casi ni hablaba. Se dedicaba exclusivamente a analizar las miradas de todas las personas que por allí pasaban. Desde su lugar lograba se dedicaba a analizar las miradas de la gente en busca de aquel brillo característico que todos dicen encontrar en las persona de las que se enamoran. Este análisis le permitió observar de todo: ojos claros, oscuros, apagados, mentirosos, tiernos, angustiados, soñadores, dormidos, cansados. Al comienzo algunas mujeres le devolvían las miradas pero con el correr del tiempo percibió una creciente indiferencia y ya en los últimos meses ninguna de notaba su presencia tenue.
Resignado por la frustrante búsqueda y paso de aquel tiempo, cierto día decidió a regresar a su hogar. Sólo recordaba la serie de imágenes que definían aquel camino de regreso: el colectivo, el vigilante, el almacenero, el barrio; una puerta, una altura, una calle, su puerta y una luz. Su corazón sentía que tenia que volver a su casa, su cama, su habitación, sus pertenencias, volver a ese lugar donde sentía que deseaba vivir sus (tal vez ) últimos suspiros.
Luego de viajar un tiempo (meses, semanas o talvez unos segundos) se plantó en el frente de lo que creía que era su hogar (al menos, era lo mas parecido a lo que recordaba). Recordó en ese momento que en su bolsillo tenia una llave, la buscó, la colocó pacientemente e intentó abrir. Para su sorpresa, no abría. Resignado, detectó en la puerta un timbre que tapado por algunas telas de arañas y quiso presionarlo para si alguien desde allí pudiera ayudar.
Insistió varias veces y al sexto timbrazo la puerta se abrió. Nada se veía allí, hasta que de repente una pequeña esfera comenzó a emitir un enorme destello. El hombre percibió la calidez, sencillez, comprensión ; la ira, el enojo, el desconcierto, la envidia, los celos.
Reconocía esa sensación, le generaba un poco de alegría, por lo que intentó sonreír, pero no podía: su boca ya no estaba, y su rostro tampoco. Sus manos se habían desvanecido, sus piernas no respondían. Observó su reflejo en la ventana de la casa y se dio cuenta de lo peor: su figura se había deteriorando en los años de espera y búsqueda, transformándose en una sombra gris, fría ,oscura, impermeable, uniforme, impersonal.
La luz se hizo mucho mas grande y al, parecer, también lo reconoció por lo que disminuyó su intensidad y una voz despertó de ella: “Sin amor, no brillas. Sin esperanza, no iluminas. Te has escapado ante el primer miedo. Buscaste cuando había que encontrar. Olvidaste cuando tenias que recordar. Ahora es tarde. Como siempre, muy tarde. Pero ya no importa, duérmete aquí , junto a mi. Has perdido tu única oportunidad de amar."
Luego de emitir este mensaje, su brillo se intensificó generando que la sombra se desvaneciera hasta desaparecer completamente de los adoquines. Entre lágrimas, sangre y recuerdos, ella logró dibujar un final para esta vida que ni la misma muerte podría haber planificado de manera tan perfecta.
Desde hacia mucho tiempo que no comía, no corría, no dormía, no reía, no lloraba, no escuchaba y casi ni hablaba. Se dedicaba exclusivamente a analizar las miradas de todas las personas que por allí pasaban. Desde su lugar lograba se dedicaba a analizar las miradas de la gente en busca de aquel brillo característico que todos dicen encontrar en las persona de las que se enamoran. Este análisis le permitió observar de todo: ojos claros, oscuros, apagados, mentirosos, tiernos, angustiados, soñadores, dormidos, cansados. Al comienzo algunas mujeres le devolvían las miradas pero con el correr del tiempo percibió una creciente indiferencia y ya en los últimos meses ninguna de notaba su presencia tenue.
Resignado por la frustrante búsqueda y paso de aquel tiempo, cierto día decidió a regresar a su hogar. Sólo recordaba la serie de imágenes que definían aquel camino de regreso: el colectivo, el vigilante, el almacenero, el barrio; una puerta, una altura, una calle, su puerta y una luz. Su corazón sentía que tenia que volver a su casa, su cama, su habitación, sus pertenencias, volver a ese lugar donde sentía que deseaba vivir sus (tal vez ) últimos suspiros.
Luego de viajar un tiempo (meses, semanas o talvez unos segundos) se plantó en el frente de lo que creía que era su hogar (al menos, era lo mas parecido a lo que recordaba). Recordó en ese momento que en su bolsillo tenia una llave, la buscó, la colocó pacientemente e intentó abrir. Para su sorpresa, no abría. Resignado, detectó en la puerta un timbre que tapado por algunas telas de arañas y quiso presionarlo para si alguien desde allí pudiera ayudar.
Insistió varias veces y al sexto timbrazo la puerta se abrió. Nada se veía allí, hasta que de repente una pequeña esfera comenzó a emitir un enorme destello. El hombre percibió la calidez, sencillez, comprensión ; la ira, el enojo, el desconcierto, la envidia, los celos.
Reconocía esa sensación, le generaba un poco de alegría, por lo que intentó sonreír, pero no podía: su boca ya no estaba, y su rostro tampoco. Sus manos se habían desvanecido, sus piernas no respondían. Observó su reflejo en la ventana de la casa y se dio cuenta de lo peor: su figura se había deteriorando en los años de espera y búsqueda, transformándose en una sombra gris, fría ,oscura, impermeable, uniforme, impersonal.
La luz se hizo mucho mas grande y al, parecer, también lo reconoció por lo que disminuyó su intensidad y una voz despertó de ella: “Sin amor, no brillas. Sin esperanza, no iluminas. Te has escapado ante el primer miedo. Buscaste cuando había que encontrar. Olvidaste cuando tenias que recordar. Ahora es tarde. Como siempre, muy tarde. Pero ya no importa, duérmete aquí , junto a mi. Has perdido tu única oportunidad de amar."
Luego de emitir este mensaje, su brillo se intensificó generando que la sombra se desvaneciera hasta desaparecer completamente de los adoquines. Entre lágrimas, sangre y recuerdos, ella logró dibujar un final para esta vida que ni la misma muerte podría haber planificado de manera tan perfecta.
“Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal. Podrá soportar los golpes de la vida. Si deja pasar esta oportunidad, con el tiempo, su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. Así que, ¿qué demonios está esperando?”" Escritor fracasado, destino fracasado. ¡Cómo me gusta esa palabra!, “fracasado”. El destino humano evoluciona así, fracasando. Y de fracaso en fracaso, nos habituamos a no superar jamás la fase del borrador. La vida no es sino el interminable ensayo de una representación que nunca tendrá lugar.”
Cerrá los ojos
ahora vas a aprender
cómo volar
mantenete firme
no los abras todavía
lo podés sentir?
Es el manantial de la naturaleza,
que Dios nos regaló
ahora no lo sueltes
cada vez más corto
se consume el papel
y vos andás despejando
tus penas, tus recuerdos
e intercambias esa esencia
por delirios y satisfacción.
ahora vas a aprender
cómo volar
mantenete firme
no los abras todavía
lo podés sentir?
Es el manantial de la naturaleza,
que Dios nos regaló
ahora no lo sueltes
cada vez más corto
se consume el papel
y vos andás despejando
tus penas, tus recuerdos
e intercambias esa esencia
por delirios y satisfacción.

"Yo, hombre de medio pelo argentino, en mis cabales y absolutamente responsable del momento que me tocó morir, digo vivir... Dejo todo mi agradecimiento a las fuerzas vivas, muy vivas, yo diría avivadas, que me gobiernan con total falta de respeto e idoneidad profesional."
A los conservadores aristocráticos de la primera hora, les dejo un manual de historia Argentina, para que relean a ver donde dice, que en una República Democrática, alguien puede creerse superior a los demás, por cuestiones de linaje y casta, sobre todo siendo hijos de inmigrantes como cualquiera, tener en nombre de esa prosapia trucha, horrorosos latifundios dignos del peor señor feudal, del medioevo en pleno siglo XX y cagarse en el pobre, insultándolo con una caridad en el 90% de los casos, humillante e insuficiente.
A los correligionarios radicales, les dejo una brújula, para que al saber donde esta el sur y donde el norte, sepan también definirse entre izquierda, derecha o centro, en vez de ser alternativamente, seudobolches o gorilas conservas.
A los distinguidos camaradas de las Izquierdas Argentina, les dejo un manual titulado "¿Que es la clase obrera?", con modelo para armar incluido, a ver si así pueden explicarse que les falto para lograr un puto voto del laburante que, ante la confusión de prédicas que iban desde el hermetismo intelectual, a las declaraciones de guerra de las guerrillas, prefirió (y esto debe ser único en el mundo) votar a la derecha o apoyar dictaduras populistas.
A los compañeros peronistas, les dejo, el manual de la contradicción perpetua y fanática, donde se explica como un movimiento populista, que luchó contra el conservadorismo, puede llegar a ser, un movimiento conservador, que acusa de populistas a los que luchan contra los conservadores y como se puede glorificar a Evita, haciendo todo lo contrario de lo que ella hacia. También les dejo un bombo, para que lo conviertan en shopping y un cd doble con canciones, con letra de Menem y musica de Palito Ortega, cantado por Maria Julia.
A los militares, que tengan menos espíritu de cuerpo y a los curas que tengan menos cuerpo y mas espíritu.
Y a las generaciones venideras, sepan que hubo una vez, un país rico, grande lleno de buena gente, al cual unos pocos picaros avivados hundieron sin remedio."
A los correligionarios radicales, les dejo una brújula, para que al saber donde esta el sur y donde el norte, sepan también definirse entre izquierda, derecha o centro, en vez de ser alternativamente, seudobolches o gorilas conservas.
A los distinguidos camaradas de las Izquierdas Argentina, les dejo un manual titulado "¿Que es la clase obrera?", con modelo para armar incluido, a ver si así pueden explicarse que les falto para lograr un puto voto del laburante que, ante la confusión de prédicas que iban desde el hermetismo intelectual, a las declaraciones de guerra de las guerrillas, prefirió (y esto debe ser único en el mundo) votar a la derecha o apoyar dictaduras populistas.
A los compañeros peronistas, les dejo, el manual de la contradicción perpetua y fanática, donde se explica como un movimiento populista, que luchó contra el conservadorismo, puede llegar a ser, un movimiento conservador, que acusa de populistas a los que luchan contra los conservadores y como se puede glorificar a Evita, haciendo todo lo contrario de lo que ella hacia. También les dejo un bombo, para que lo conviertan en shopping y un cd doble con canciones, con letra de Menem y musica de Palito Ortega, cantado por Maria Julia.
A los militares, que tengan menos espíritu de cuerpo y a los curas que tengan menos cuerpo y mas espíritu.
Y a las generaciones venideras, sepan que hubo una vez, un país rico, grande lleno de buena gente, al cual unos pocos picaros avivados hundieron sin remedio."
Enrique Pinti
(Del cabildo al Shopping)
BOLERO
Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Y este fragmento:
La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.
Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Y este fragmento:
La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.
domingo, 18 de julio de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
viernes, 16 de julio de 2010
Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

Ceremonia Recurrente
El animal totémico con sus uñas de luz,
los objetos que junta la oscuridad debajo de la cama,
el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra
que tu sudor dibuja en el olfato, el día ya inminentemente.
Entonces me enderezo, todavía batido por las aguas del sueño,
Vuelvo de un continente a medias ciego
donde también estabas tú pero eras otra,
y cuando te consulto con la boca y los dedos, recorro el horizonte de tus flancos
(dulcemente te enojas, quieres seguir durmiendo, me dices bruto y tonto,
te debates riendo, no te dejas tomar pero ya es tarde, un fuego
de piel y de azabache, las figuras del sueño)
el animal totémico a los pies de la hoguera
con sus uñas de luz y sus alas de almizcle.
Y después despertamos y es domingo y febrero.
los objetos que junta la oscuridad debajo de la cama,
el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra
que tu sudor dibuja en el olfato, el día ya inminentemente.
Entonces me enderezo, todavía batido por las aguas del sueño,
Vuelvo de un continente a medias ciego
donde también estabas tú pero eras otra,
y cuando te consulto con la boca y los dedos, recorro el horizonte de tus flancos
(dulcemente te enojas, quieres seguir durmiendo, me dices bruto y tonto,
te debates riendo, no te dejas tomar pero ya es tarde, un fuego
de piel y de azabache, las figuras del sueño)
el animal totémico a los pies de la hoguera
con sus uñas de luz y sus alas de almizcle.
Y después despertamos y es domingo y febrero.
Julio Cortázar
Parece una broma, pero somos inmortales. Lo sé por la negativa, lo sé porque conozco al único mortal. Me contó su historia en un bistró de la rue Cambronne, tan borracho que no le costaba nada decir la verdad aunque el patrón y los viejos clientes del mostrador se rieran hasta que el vino se les salía por los ojos. A mí debió verme algún interés pintado en la cara, porque se me apiló firme y acabamos dándonos el lujo de la mesa en un rincón donde se podía beber y hablar en paz. Me contó que era jubilado de la municipalidad y que su mujer se había vuelto con sus padres por una temporada, un modo como otro cualquiera de admitir que lo había abandonado. Era un tipo nada viejo y nada ignorante, de cara reseca y ojos tuberculosos. Realmente bebía para olvidar, y lo proclamaba a partir del quinto vaso de tinto. No le sentí ese olor que es la firma de París pero que al parecer sólo olemos los extranjeros. Y tenía las uñas cuidadas, y nada de caspa. (...)
Una flor Amarilla
Una flor Amarilla
jueves, 15 de julio de 2010
Alejandra Pizarnik
Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.
Cuánto he de esperar
Para al fin poder hallar
La otra mitad de mí
Que me acompañe a vivir
Nadé tiempo en un mar
De apariencia, y ahogué el amor
No se puede ocultar
El perfume de una flor
Cuanto me cuesta sobrevivir
Cuanto sonreír
Sin poder quitarme el antifaz
Que me disfraza de normal
Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés
Tan sólo quiero amarte
Y poder tener
Alguien en que apoyarme
Alguien en quien volcar
Todo el amor que cercenó el qué dirán...
No más miedo a entregar
Mis labios sin antes mirar
No más miedo a acariciar
Nuestros cuerpos y soñar
Y a la mierda con
El armario y el diván
Y si hay que luchar
Luchar es educar
Que en asuntos del corazón
No hay reglas de dos
Que somos distintos, somos iguales
No más guetos, alza la voz
Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés
Tan sólo quiero amarte
Y poder tener
Alguien en que apoyarme
Alguien en quien volcar
Todo el amor que cercenó el qué dirán...
Y cuando llegue el final
El otoño de nuestro amor
Yo te esperaré, mientras, vive
Y lucha por tener...
Derecho a elegir
Con qué cabeza tu almohada compartir
Orgulloso de ser quien eres
Y no como deberías ser
Cuanto me cuesta sobrevivir
Cuanto sonreír
Sin poder quitarme el antifaz
Que me disfraza de normal
Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés
Tan sólo quiero amarte
Y poder tener
Alguien en que apoyarme
Alguien en quien volcar
Todo el amor que cercenó el qué dirán...
Para al fin poder hallar
La otra mitad de mí
Que me acompañe a vivir
Nadé tiempo en un mar
De apariencia, y ahogué el amor
No se puede ocultar
El perfume de una flor
Cuanto me cuesta sobrevivir
Cuanto sonreír
Sin poder quitarme el antifaz
Que me disfraza de normal
Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés
Tan sólo quiero amarte
Y poder tener
Alguien en que apoyarme
Alguien en quien volcar
Todo el amor que cercenó el qué dirán...
No más miedo a entregar
Mis labios sin antes mirar
No más miedo a acariciar
Nuestros cuerpos y soñar
Y a la mierda con
El armario y el diván
Y si hay que luchar
Luchar es educar
Que en asuntos del corazón
No hay reglas de dos
Que somos distintos, somos iguales
No más guetos, alza la voz
Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés
Tan sólo quiero amarte
Y poder tener
Alguien en que apoyarme
Alguien en quien volcar
Todo el amor que cercenó el qué dirán...
Y cuando llegue el final
El otoño de nuestro amor
Yo te esperaré, mientras, vive
Y lucha por tener...
Derecho a elegir
Con qué cabeza tu almohada compartir
Orgulloso de ser quien eres
Y no como deberías ser
Cuanto me cuesta sobrevivir
Cuanto sonreír
Sin poder quitarme el antifaz
Que me disfraza de normal
Y volveré a buscarte
Allí hasta donde estés
Tan sólo quiero amarte
Y poder tener
Alguien en que apoyarme
Alguien en quien volcar
Todo el amor que cercenó el qué dirán...

No, es serio lo que te voy a decir: NO QUIERO VERTE LLORAR, SOLO QUIERO VERTE REÍR.
La vida es corta, mi cielo. Y no voy a decir lo que dicen todos, solamente ocupate de vivir y dejá los problemas de lado, sé que duelen, pero al fin y al cabo todo es efímero, hasta nuestro paso en esta vida lo es. Enjoy it, sonreíme que me gusta ver esos pozitos que se te hacen en las mejillas.
No sé describir, no sé expresar con palabras,
no sé manejar lo que siento adentro de mi corazón, no sé tener razones sin poner excusas,
no sé cómo ni cuándo ni dónde. Vos tenés esa sonrisa que tanto me gusta, esos besos con sabor a dulce y esa mirada que me idiotiza. Esa manía de acariciarme el pelo y suspirarme al oído, tu voz, tu canto, tu delirio... Como si tuviera un pajarito entre las manos y lo acariciara hasta que cese su canto y escuchar en silencio su respiración entre cortada, ese subir y bajar el pecho amontonando las alas... Esa contextura tuya, tu piel, tu cuerpo, tu silueta tan al compás de la mía, sos muy lindo y me encanta.
La carta de La Maga a Rocamadour
Bebé Rocamadour, bebé, mon bebé. Rocamadour :Rocamadour, ya sé que es como un espejo. Estás durmiendo o mirándote los pies. Yo aquí sostengo un espejo y creo que sos vos. Pero no lo creo, te escribo porque no sabes leer. Si supieras no te escribiría o te escribiría cosas importantes. Alguna vez tendré que escribirte que te portes bien o que te abrigues. Parece increíble que alguna vez, Rocamadour. Ahora solamente te escribo en el espejo, de vez en cuando tengo que secarme el dedo porque se moja de lágrimas. ¿ Por qué, Rocamadour ? No estoy triste, tu mamá es una pavota, se me fue al fuego el borsch que había hecho para Horacio; vos sabés quién es Horacio, Rocamadour, el señor que el domingo te llevó el conejito de terciopelo y que se aburría mucho porque vos y yo nos estábamos diciendo tantas cosas y él quería volver a París; entonces te pusiste a llorar y él te mostró como el conejito movía las orejas; en ese momento estaba hermoso, quiero decir Horacio, algún día comprenderás, Rocamadour.
Rocamadour, es idiota llorar así porque el borsch se ha ido al fuego. La pieza está llena de remolacha, Rocamadour, te divertirías si vieras los pedazos de remolacha y la crema, todo tirado por el suelo. Menos mal que cuando venga Horacio ya habré limpiado, pero primero tenía que escribirte, llorar así es tonto, las cacerolas se ponen blandas, se ven como halos en los vidrios de la ventana, y ya no se oye cantar a la chica del piso de arriba que canta todo el día Les amants du Havre. Cuando estemos juntos te lo contaré, verás. Puisque la terre est ronde, mon amour t'en fais pas, mon amour, t'en fais pas...Horacio la silba de noche cuando escribe o dibuja. A ti te gustaría, Rocamadour. A vos te gustaría, Horacio se pone furioso porque me gusta hablar de tú como Perico, pero en el Uruguay es distinto. Perico es el señor que no te llevó nada el otro día pero que hablaba tanto de los niños y la alimentación. Sabe muchas cosas, un día le tendrás mucho respeto, Rocamadour, y serás un tonto si le tienes respeto. Si le tenés, si le tenés respeto, Rocamadour.
Rocamadour, madame Irène no está contenta de que seas tan lindo, tan alegre, tan llorón y gritón y meón. Ella dice que todo está muy bien y que eres un niño encantador, pero mientras habla esconde las manos en los bolsillos del delantal como hacen algunos animales malignos, Rocamadour, y eso me da miedo. Cuando se lo dije a Horacio, se reía mucho, pero no se da cuenta de que yo lo siento, y que aunque no haya ningún animal maligno que esconde las manos, yo siento, no sé lo que siento, no lo puedo explicar. Rocamadour, si en tus ojitos pudiera leer lo que te ha pasado en esos quince días, momento por momento. Me parece que voy a buscar otra nourrice aunque Horacio se ponga furioso y diga, pero a ti no te interesa lo que él dice de mí. Otra nourrice que hable menos, no importa si dice que eres malo o que lloras de noche o que no quieres comer, no importa si cuando me lo dice yo siento que no es maligna, que me está diciendo algo que no puede dañarte. Todo es tan raro, Rocamadour, por ejemplo me gusta decir tu nombre y escribirlo, cada vez me parece que te toco la punta de la nariz y que te reís, en cambio madame Irène no te llama nunca por tu nombre, dice l'enfant, fíjate, ni siquiera dice le gosse, dice l'enfant, es como si se pusiera guantes de goma para hablar, a lo mejor los tiene puestos y por eso mete las manos en los bolsillos y dice que sos tan bueno y tan bonito.
Hay una cosa que se llama tiempo, Rocamadour, es como un bicho que anda y anda. No te puedo explicar porque eres tan chico, pero quiero decir que Horacio llegará en seguida. ¿ Le dejo leer mi carta para que él también te diga alguna cosa ? No, yo tampoco querría que nadie leyera una carta que es solamente para mí. Un gran secreto entre los dos, Rocamadour. Ya no lloro más, estoy contenta, pero es tan difícil entender las cosas, necesito tanto tiempo para entender un poco eso que Horacio y los otros entienden en seguida, pero ellos que todo lo entienden tan bien no te pueden entender a ti y a mí, no entienden que yo no puedo tenerte conmigo, darte de comer y cambiarte los pañales, hacerte dormir o jugar, no entienden y en realidad no les importa, y a mí que tanto me importa solamente sé que no te puedo tener conmigo, que es malo para los dos, que tengo que estar sola con Horacio, vivir con Horacio, quién sabe hasta cuándo ayudándolo a buscar lo que él busca y que también buscarás, Rocamadour, porque serás un hombre y también buscarás como un gran tonto.
Es así, Rocamadour: En París somos como hongos crecemos en los pasamanos de las escaleras, en piezas oscuras donde huele a sebo, donde la gente hace todo el tiempo el amor y después fríe huevos y pone discos de Vivaldi, enciende los cigarrillos y habla como Horacio y Gregorovius y Wong y yo, Rocamadour, y como Perico y Ronald y Babs, todos hacemos el amor y freímos huevos y fumamos, ah, no puedes saber todo lo que fumamos, todo lo que hacemos el amor, parados, acostados, de rodillas, con las manos, con las bocas, llorando o cantando, y afuera hay de todo, las ventanas dan al aire y eso empieza con un gorrión o una gotera, llueve muchísimo aquí, Rocamadour, mucho más que en el campo, y las cosas se herrumbran, las canaletas, las patas de las palomas, los alambres con que Horacio fabrica esculturas. Casi no tenemos ropa, nos arreglamos con tan poco, un buen abrigo, unos zapatos en lo que no entre el agua, somos muy sucios, todo el mundo es muy sucio y hermoso en París, Rocamadour, las camas huelen a noche y a sueño pesado, debajo hay pelusas y libros, Horacio se duerme y el libro va a parar abajo de la cama, hay peleas terribles porque los libros no aparecen y Horacio cree que se los ha robado Ossip, hasta que un día aparecen y nos reímos, y casi no hay sitio para poner nada, ni siquiera otro par de zapatos, Rocamadour, para poner una palangana en el suelo hay que sacar el tocadiscos, pero donde ponerlo si la mesa está llena de libros. Yo no te podría tener aquí, aunque seas tan pequeño no cabrías en ninguna parte, te golpearías contra las paredes. Cuando pienso en eso me pongo a llorar, Horacio no entiende, cree que soy mala, que hago mal en no traerte, aunque sé que no te aguantaría mucho tiempo. Nadie se aguanta aquí mucho tiempo, ni siquiera tú y yo, hay que vivir combatiéndose, es la ley, la única manera que vale la pena pero duele, Rocamadour, y es sucio y amargo, a ti no te gustaría, tú que ves a veces los corderitos en el campo, o que oyes los pájaros parados en la veleta de la casa. Horacio me trata de sentimental, me trata de materialista, me trata de todo porque no te traigo o porque quiero traerte, porque renuncio, porque quiero ir a verte, porque de golpe comprendo que no puedo ir, porque soy capaz de caminar una hora bajo el agua si en algún barrio que no conozco pasan Potemkin y hay que verlo aunque se caiga el mundo, Rocamadour, porque el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero, si uno se ordena como un cajón de la cómoda y te pone a ti de un lado, el domingo del otro, el amor de la madre, el juguete nuevo, la gare de Montparnasse, el tren, la visita que hay que hacer. No me da la gana de ir, Rocamadour, y tú sabes que está bien y no estás triste. Horacio tiene razón, no me importa nada de ti a veces, y creo que eso me lo agradecerás un día cuando comprendas, cuando veas que valía la pena que yo fuera como soy. Pero lloro lo mismo, Rocamadour, me equivoco, porque a lo mejor soy mala o estoy enferma o un poco idiota, no mucho, un poco pero eso es terrible, la sola idea me da cólicos, tengo completamente metidos para adentro los dedos de los pies, voy a reventar los zapatos si no me los saco, y te quiero tanto, Rocamadour, bebé Rocamadour, dientecito de ajo, te quiero tanto, nariz de azúcar, arbolito, caballito de juguete ...
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